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Lidere y aprenda a delegar en vacaciones

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lidere y aprenda a delegar en vacaciones

Por Juan Antonio Pizarro

En una compañía en la que trabajé, no todo el mundo dejaba una persona encargada del puesto durante sus vacaciones, por lo que lo hicimos una política de obligatorio cumplimiento. No solo debía dejar una persona encargada sino que además debía comunicarlo al conjunto de la empresa de manera que todos supieran a quién dirigirse para lo relacionado con su cargo.

(Tomado del documento “Diez Ideas”, Periplia, 2014)

Tomar vacaciones con todas las de la ley es un arte que no todo el mundo aprende, especialmente algunos jefes. A muchos les cuesta desprenderse de sus responsabilidades y quieren mantenerse en contacto todo el tiempo para saber qué está ocurriendo y así poder tomar las decisiones claves en un momento dado.

El liderazgo de una compañía requiere carácter, y esta cualidad se construye desde la experiencia. Atornillarse al papel de jefe es perjudicial para usted y sus colaboradores. Liderar es una condición excepcional, pero confiar en el equipo es una cuestión indispensable.

Aprenda a delegar en vacaciones con algunas recomendaciones que le ayudarán a despegarse de las labores diarias, despreocuparse por la buena salud de la empresa y descansar con la certeza de que cuando regrese, todo estará en orden:

No delegar entrega mensajes negativos

La mayoría de líderes no deja una persona encargada de su puesto durante vacaciones. Con esta actitud, los mensajes que transmiten a su gente y al conjunto de la empresa son claros: uno, no confío que las personas de mi equipo para que funcionen sin mí; dos, como no confío en ellos, no he desarrollado sus competencias como líderes; tres, no hay dentro del equipo una sola persona capaz de reemplazarme en mis ausencias temporales o definitivas.

El otro mensaje que queda claro cuando no dejamos a una persona encargada durante nuestras vacaciones, pero que seguramente no queremos escuchar, es el de nuestra propia inseguridad como jefes y como líderes. Un líder seguro ha desarrollado personas seguras en las que confía para que tomen las decisiones acertadas porque les ha dado la oportunidad en el pasado para hacerlo; incluso, también para reconocer que la decisión que deben tomar los sobrepasa, momento en el cual ellos lo van a llamar para consultarle acerca de lo que deben hacer, interrumpiendo de manera válida sus vacaciones.

Dejar un encargado tiene muchas ventajas

Permitir que haya una persona encargada del puesto de líder, hace que se establezcan fuertes relaciones de confianza y respeto dentro de la organización. Que la cabeza de la compañía aprenda a delegar en vacaciones, es una invitación a la motivación colectiva, sea por las ganas de los miembros del equipo por mostrarse, conocer los procesos internos o por ese compromiso de lealtad y de jugársela toda por el jefe.

Esta situación normal en todas las empresas y en todos los campos, deja importantes lecciones en las estrategias de recursos humanos, como las siguientes:

  • La persona delegada ejerce las funciones por un tiempo no muy largo, pero suficiente para entender cómo se hace el trabajo. Esto le ayudará a tener una visión más amplia de su trabajo y de la función del área dentro de la organización.
  • Al regresar, el jefe puede revisar con la persona encargada lo acontecido para darle retroalimentación sobre las decisiones tomadas, lo que estuvo bien y lo que puede mejorarse.
  • Se abre una oportunidad para que la persona desarrolle las relaciones que tiene con el resto del equipo y con personas de otras áreas desde una nueva perspectiva, relaciones que bien desarrolladas pueden traer beneficios y ventajas tanto para ella como para el equipo.
  • Es una oportunidad inmejorable para reconocer el buen trabajo que la persona delegada está realizando y el potencial que tiene, así como darle una mayor exposición frente al resto de la empresa o promover un ascenso, por ejemplo.

Relájese y aprenda a delegar en vacaciones. Dele la oportunidad a su equipo de trabajo de mostrar que sudan la camiseta por la empresa y que su potencial va más allá de recibir órdenes. Permítale a su entorno sobresalir y desarrollar sus capacidades de liderazgo. Eso es lo que responde a la pregunta de cómo ser un buen líder. Antes de irse a descansar tranquilo, potencie en sus colaboradores la confianza, formándolos para asumir la responsabilidad de dirigir el barco en el momento que usted decida relajarse y disfrutar de la buena vida.

Y usted ¿Qué estrategias de recursos humanos implementa en su compañía cuando decide tomar vacaciones?